Reproducción asistida

La maternidad subrogada como técnica de reproducción asistida

La maternidad subrogada es una técnica de reproducción asistida a través de la cual una mujer, denominada gestante, lleva el embarazo del hijo de otra u otras personas. El embarazo parte de una fecundación in vitro en la cual la gestante no aportará sus propios óvulos.

Maternidad subrogada en Ucrania

Para realizar un proceso de maternidad subrogada son necesarias tres personas, un donante de semen, una donante de óvulos y una gestante. En Ucrania es necesario que uno de los dos miembros del matrimonio aporte su material genético, pero en la práctica es estrictamente necesario que sea el marido al menos quien aporte su material por razones del Consulado Español.

Respecto a la donación de óvulos, se plantean dos posibilidades:

  • Que la mujer del matrimonio sea quien aporte sus propios óvulos.
  • Que los óvulos provengan de una donante anónima.

En cualquiera de los dos casos anteriores aquella mujer que done sus óvulos deberá someterse a un proceso de estimulación ovárica, de tal manera que una vez llegue el momento de la extracción no se obtenga tan sólo un óvulo sino una media entre 12 y 15.

El proceso se realiza mediante unas inyecciones que la donante se aplicará a diario, estimulando los folículos en los cuales se albergan los óvulos para que éstos crezcan a mayor velocidad. Durante este proceso la donante deberá someterse a un seguimiento médico. El proceso finaliza mediante una punción ovárica a la donante.

En caso de que sea la mujer del matrimonio quien aporte sus propios óvulos, la mayor parte del tratamiento se realizará en Ucrania, siendo controlado directamente por la clínica y durando unos 14 o 15 días.

Requisitos antes de comenzar el proceso

Para lograr embarazo y que éste llegue a buen término hay varios requisitos, siendo el primero de ellos que el marido sea fértil. Para comprobar la fertilidad será necesario realizar un espermiograma cuyos resultados muestren unos valores mínimos que determinen un grado de normalidad.

En caso de que la mujer del matrimonio desee aportar sus propios óvulos, ésta deberá aportar una serie de pruebas basadas en analíticas que se realizarían entre el 3º y 5º día del ciclo menstrual. Lo ideal es que una mujer que desee aportar sus propios óvulos tenga un máximo de 37 años, pues a partir de esta edad tanto la calidad como cantidad de los mismos desciende de forma considerable, afectando al resultado de la FIV.